Perdonad nuestras faltas

Esta petición del Padrenuestro es tan importante, que es la única sobre la que Jesús insiste en el Sermón de la Montaña, y lo hace para subrayar que pedir perdón a Dios va de la mano con perdonar a los demás. Para pedir a Dios “Perdonad nuestras faltas”, primero debemos perdonar a los demás.

En estos textos de la Biblia, Jesús nos enseña cuántas veces debemos perdonar y hasta qué punto debemos perdonar a los demás. También nos ayuda a entender, con la parábola del hijo pródigo, cómo Dios Padre nos perdona a nosotros cuando se lo pedimos.

La segunda parte de esta petición, “así como nosotros perdonamos a nuestros deudores”, nos deja con el alma compungida. Nosotros solos no seremos nunca capaces de perdonar como Dios perdona. Pero debemos intentarlo, debemos aspirar, con su ayuda, a ser perfectos, como Dios es perfecto; y a amar, como Jesús nos amó.

En nuestra imperfección, Jesús acude en nuestra ayuda. Con su muerte perdona los pecados del mundo y los nuestros y nos reconcilia con Dios Padre. Solo Él podía darnos este perdón final y definitivo.

  1. Y cuando estéis orando, perdonad lo que tengáis contra otro, para que también vuestro Padre que está en el cielo os perdone vuestros pecados.
    Marcos 11,25
    ¿Qué nos dice Jesús que debemos hacer cuando oramos antes de pedir perdón a Dios?
  2. Porque si vosotros perdonáis a los demás el mal que os hayan hecho, vuestro Padre que está en el cielo os perdonará también a vosotros; pero si no perdonáis a los demás, tampoco vuestro Padre perdonará el mal que vosotros hacéis.
    Mateo 6,14-15
    ¿Cuál es el precio de no perdonar?
  3. ¡Malvado!, yo te perdoné toda aquella deuda porque me lo rogaste. Pues también tú debiste tener compasión de tu compañero, del mismo modo que yo tuve compasión de ti.
    Mateo 18,32-33
    La deuda que perdonamos en los demás, ¿es poca o mucha comparada con la deuda que Dios nos perdona a nosotros?
  4. Yo les perdonaré su maldad y no me acordaré más de sus pecados. Yo, el Señor, lo afirmo.
    Jeremías 31,34b
    ¿Cómo nos perdona el Señor?
  5. Si tu hermano te ofende, repréndele; pero si cambia de actitud, perdónale. Aunque te ofenda siete veces en un día, si siete veces viene a decirte: ‘No volveré a hacerlo’, debes perdonarle.
    Lucas 17,3-4
    ¿Le dices tú “No volveré a hacerlo” a tu hermano cuando le ofendes?
  6. Entonces Pedro fue y preguntó a Jesús:
    –Señor, ¿cuántas veces he de perdonar a mi hermano, si me ofende? ¿Hasta siete?
    Jesús le contestó:
    –No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.
    Mateo 18,21-22
    ¿Tendrás suficiente con ser perdonado por Dios setenta veces siete?
  7. El cobrador de impuestos ni siquiera se atrevía a levantar los ojos al cielo, se golpeaba el pecho y decía: ‘¡Oh Dios, ten compasión de mí que soy pecador!’ Os digo que este cobrador de impuestos volvió a su casa perdonado por Dios; pero no el fariseo.
    Lucas 18,13-14
    ¿Cómo debemos presentarnos ante Dios para ser perdonados?
  8. Si nuestro corazón nos acusa de algo, Dios es más grande que nuestro corazón y lo sabe todo.
    1 Juan 3,20
    Cuando Dios nos perdona, ¿podemos todavía sentirnos culpables por lo que hemos hecho?
  9. Volveré a la casa de mi padre y le diré: Padre, he pecado contra Dios y contra ti, y ya no merezco llamarme tu hijo: trátame como a uno de tus trabajadores.’ Así que se puso en camino y regresó a casa de su padre.
    Lucas 15,18-20
    ¿Qué tipo de perdón le pedía el hijo a su padre?
  10. Todavía estaba lejos, cuando su padre le vio; y sintiendo compasión de él corrió a su encuentro y le recibió con abrazos y besos.
    Lucas 15,20
    ¿Qué tipo de perdón recibió el hijo de su padre?
  11. El padre ordenó: ‘Sacad en seguida las mejores ropas y vestidlo; ponedle también un anillo en el dedo y sandalias en los pies. Traed el becerro cebado y matadlo. ¡Vamos a comer y a hacer fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a vivir; se había perdido y le hemos encontrado!’.
    Lucas 15,22-24
    Si el hijo volviera a irse, ¿volvería el padre a perdonarle a su retorno?
  12. Todos nosotros nos perdimos como ovejas siguiendo cada cual su propio camino, pero el Señor cargó sobre él la maldad de todos nosotros.
    Isaías 53,6
    Cómo cargó el Señor sobre él nuestras culpas?
  13. Luego tomó en sus manos una copa, y habiendo dado gracias a Dios la pasó a ellos, diciendo:
    –Bebed todos de esta copa, porque esto es mi sangre, con la que se confirma el pacto, la cual es derramada en favor de muchos para perdón de sus pecados.
    Mateo 26,27-28
    ¿Qué quiso explicarnos Jesús sobre el sentido de su muerte?
  14. –Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen.
    Lucas 23,34
    ¿Cuál fue la última lección que Jesús nos dio sobre el perdón?
  15. En Cristo, Dios estaba reconciliando consigo mismo al mundo, sin tomar en cuenta los pecados de los hombres; y a nosotros nos encargó que diéramos a conocer este mensaje.
    2 Corintios 5,19
    ¿Qué nos ha encargado Jesús que anunciemos al mundo sobre el pecado?