No nos dejes caer en la tentación

Dios no nos tienta ni quiere para nosotros ningún mal, pero permite que seamos probados para demostrarle cómo le amamos. La prueba nos ayuda a unirnos más a Él. En el Padrenuestro rogamos que no nos pida más de lo que podemos soportar y que, en el momento de la prueba, nos ayude a no caer en la tentación.

En la Biblia encontramos varios personajes que fueron puestos a prueba. Algunos cayeron en la tentación, como Adán y Eva en el jardín del paraíso, pero otros superaron pruebas terribles, como Abraham y Job.

También Jesús fue tentado por el diablo en el desierto; dedicamos toda una serie a sus tentaciones. Jesús conoció él mismo lo que era ser tentado y por eso puede ayudarnos a no caer en la tentación. La última tentación que superó, en el huerto de Getsemaní, lo llevó a la muerte en la cruz.

Cuando oramos, pedimos al Espíritu Santo que nos ayude a descubrir cuándo estamos siendo tentados, porque, a menudo, la tentación se disfraza de algo bueno o agradable para nosotros. Y, cuando nos enfrentamos a todo ello, pidámosle que, si nuestras fuerzas flaquean, su fuerza nos haga salir victoriosos.

  1. Cuando alguno se sienta tentado a hacer el mal, no piense que es Dios quien le tienta, porque Dios no siente la tentación de hacer el mal ni tienta a nadie para que lo haga.
    Santiago 1,13
    Si Dios no te tienta, ¿quién te tienta a ti?
  2. La mujer vio que el fruto del árbol era hermoso, y le dieron ganas de comerlo y de llegar a tener entendimiento. Así que tomó uno de los frutos y se lo comió. Luego le dio a su esposo, y él también comió.
    Génesis 3,6
    ¿Qué aspecto tiene la tentación?
  3. Dios le dijo a Abraham:
    –Toma a Isaac, tu único hijo, al que tanto amas, y vete a la tierra de Moria. Una vez allá, ofrécelo en holocausto sobre el cerro que yo te señalaré.
    Genesi 22,2
    ¿Por qué Dios puso a prueba a Abraham?
  4. El oro y la plata, el fuego los prueba; los pensamientos los prueba el Señor.
    Proverbios 17,3
    ¿Cómo pone a prueba Dios a tu corazón?
  5. El Señor vuestro Dios quiere poneros a prueba para saber si le amáis con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma.
    Deuteronomio 13,3
    ¿Por qué Dios te pone a prueba?
  6. El acusador dijo: “Tú no dejas que nadie toque a Job, ni a él ni a su familia ni a nada de lo que tiene; bendices todo lo que hace y es el hombre más rico en ganado de todo el país. Pero quítale lo que posee y verás cómo te maldice en la cara.”
    Job 1,10-11
    ¿Por qué dejó Dios que el Acusador tentara a Job?
  7. Entonces el Señor le dijo: “Aunque tú me hiciste arruinarle sin motivo alguno, él se mantiene firme en su conducta irreprochable.”
    Pero el acusador contestó al Señor: “Tócale en su propia persona y verás cómo te maldice en la cara.”
    Job 2,3.5
    ¿Es bueno todo lo que viene de Dios aunque no lo entendamos?
  8. La mujer de Job le dijo: “¿Todavía te empeñas en seguir siendo bueno? ¡Maldice a Dios y muérete!“ Job respondió: “Si aceptamos los bienes que Dios nos envía, ¿por qué no vamos a aceptar también los males?“ Así pues, a pesar de todo, Job no pecó ni siquiera de palabra.
    Job 2,9-10
    ¿Cómo nos enseña la historia de Job a aceptar los males?
  9. Dios le devolvió a Job su prosperidad anterior, y aun le dio dos veces más de lo que antes tenía.
    Dios bendijo a Job en sus últimos años más abundantemente aún que en los años anteriores.
    Job 42,10b.12
    ¿Cómo recompensa Dios a aquél que ha puesto a prueba y ha encontrado digno de Él?
  10. Luego el Espíritu llevó a Jesús al desierto para que el diablo le pusiera a prueba.
    Mateo 4,1
    ¿De quién viene la tentación?
  11. Permaneced despiertos y orad para no caer en tentación. Tenéis buena voluntad, pero vuestro cuerpo es débil.
    Mateo 26,41
    ¿Qué tenemos que orar para no caer en la tentación?
  12. Jesús oró así:
    –Padre mío, si no es posible evitar que yo sufra esta prueba, hágase tu voluntad.
    Mateo 26,42
    ¿Cuál fue la mayor tentación que Jesús tuvo que superar?
  13. Y como él mismo sufrió y fue puesto a prueba, ahora puede ayudar a quienes igualmente son puestos a prueba.
    Hebreos 2,18
    ¿De quién habla este verso?
  14. Nuestro sumo sacerdote puede compadecerse de nuestras debilidades, porque él también estuvo sometido a las mismas pruebas que nosotros; solo que él jamás pecó.
    Hebreos 4,15
    ¿Entiende Jesús nuestras dificultades cuando nos enfrentamos a la tentación?
  15. Resistid al diablo, y este huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros.
    Santiago 4,7-8
    ¿Cómo podemos acercarnos a Dios para espantar al diablo?
  16. Vosotros no habéis pasado por ninguna prueba que no sea humanamente soportable. Y podéis confiar en Dios, que no os dejará sufrir pruebas más duras de lo que podáis soportar. Por el contrario, cuando llegue la prueba, Dios os dará también el modo de salir de ella, para que podáis soportarla.
    1 Corintios 10,13
    ¿A quién debemos pedirle la fuerza para poder soportar y superar las tentaciones?